Complicaciones nutrición enteral: riesgos y soluciones

Cuando la NE se aplica mediante sonda nasogástrica, como en la gran mayoría de nuestras UCI, las complicaciones gastrointestinales que pueden aparecer son: aumento del residuo gástrico, estreñimiento, diarrea, vómitos, regurgitación de la dieta y distensión abdominal.

El aumento del residuo gástrico es una complicación común en la nutrición enteral. Se produce cuando el alimento no se vacía completamente del estómago y se acumula en forma de residuo. Esto puede causar molestias y malestar en el paciente, además de aumentar el riesgo de aspiración y neumonía por aspiración. Para prevenir esta complicación, es importante realizar un seguimiento adecuado del volumen y la frecuencia de los residuos gástricos, así como vaciar el estómago de forma regular.

El estreñimiento es otra complicación que puede ocurrir durante la nutrición enteral. Se caracteriza por la dificultad para evacuar las heces de forma regular y puede causar malestar y dolor abdominal en el paciente. Para prevenir el estreñimiento, se recomienda asegurar una adecuada ingesta de fibra y líquidos, así como realizar movimientos y ejercicios que favorezcan el tránsito intestinal.

La diarrea es una complicación frecuente en los pacientes que reciben nutrición enteral. Se caracteriza por la evacuación de heces líquidas y puede ser causada por diferentes factores, como la intolerancia a la fórmula utilizada, la presencia de infecciones o la alteración de la flora intestinal. Para tratar la diarrea, es importante identificar la causa subyacente y ajustar la fórmula utilizada, además de mantener una adecuada hidratación y controlar la ingesta de alimentos que puedan empeorar los síntomas.

Los vómitos y la regurgitación de la dieta son complicaciones que pueden ocurrir durante la nutrición enteral y están relacionadas con la posición y el manejo inadecuado de la sonda nasogástrica. Estos síntomas pueden causar malestar y aumentar el riesgo de aspiración en el paciente. Para prevenir los vómitos y la regurgitación, es importante asegurarse de que la sonda esté colocada correctamente y de que el paciente esté en una posición adecuada durante la administración de la dieta.

La distensión abdominal es otra complicación que puede ocurrir durante la nutrición enteral. Se caracteriza por la acumulación de gases en el estómago y el intestino, lo que puede causar molestias y malestar en el paciente. Para prevenir la distensión abdominal, es importante controlar el volumen y la velocidad de administración de la dieta, así como realizar movimientos y ejercicios que favorezcan la expulsión de gases.

¿Qué cuidados debe tener la enfermería con estos accesos enterales?

Además de los cuidados mencionados anteriormente, la enfermería debe prestar especial atención a la higiene y limpieza de los accesos enterales. Esto implica realizar lavados frecuentes de las fosas nasales con suero fisiológico para evitar la acumulación de secreciones y prevenir infecciones. Asimismo, es importante mantener una buena higiene bucal para evitar la proliferación de bacterias y mal aliento.

Otro cuidado esencial es vigilar la integridad de la sonda utilizada en los accesos enterales. Esto implica verificar que no haya obstrucciones o dobleces en la sonda, así como evitar tirones o movimientos bruscos que puedan dañarla. Además, es necesario movilizar la sonda de forma regular para evitar la aparición de úlceras por decúbito en la zona de inserción.

En el caso de los accesos enterales nasogástricos (SNG), es importante tener en cuenta que la sonda puede desplazarse ligeramente con el tiempo. Por ello, se recomienda retirar la sonda 2 cm y volver a introducirla para asegurarse de que está en la posición correcta. Por otro lado, en el caso de las ostomías, se debe realizar un giro de 360º una vez al día para prevenir la obstrucción o el desplazamiento de la sonda.

¿Cuándo se debe suspender la nutrición enteral?

¿Cuándo se debe suspender la nutrición enteral?

La nutrición enteral es la administración de nutrientes a través del tubo digestivo, ya sea por vía oral o por medio de una sonda nasogástrica o gastrostomía. Sin embargo, en ciertos casos es necesario suspender la infusión de nutrición enteral, especialmente cuando se administra medicación.

Es importante tener en cuenta que algunos medicamentos pueden tener interacciones con la nutrición enteral, lo que podría afectar su absorción o eficacia. Por lo tanto, se recomienda suspender la infusión de nutrición enteral mientras se administra la medicación. Además, es fundamental tener conocimiento de las posibles interacciones entre los medicamentos y la nutrición enteral, ya que algunas combinaciones podrían contraindicar la administración por esta vía.

¿Qué precauciones se deben tener en cuenta en el manejo de sondas de administración enteral?

¿Qué precauciones se deben tener en cuenta en el manejo de sondas de administración enteral?

Además de las precauciones mencionadas anteriormente, hay otras consideraciones importantes a tener en cuenta en el manejo de sondas de administración enteral. Es fundamental seguir las indicaciones y recomendaciones del profesional de la salud o del fabricante de la sonda. Algunas de estas precauciones incluyen:

  • Limpieza adecuada: Es esencial mantener la sonda y la zona alrededor de la inserción de la sonda limpias y secas. Se debe usar agua tibia y jabón suave para limpiar la piel, evitando el uso de productos con alcohol o aceites que puedan dañar la sonda.
  • Posición adecuada: Es importante asegurarse de que la sonda esté posicionada correctamente en el tracto gastrointestinal. Esto se puede verificar mediante la aspiración de contenido gástrico y la medición del pH o mediante la radiografía de confirmación.
  • Control de la administración: Durante la administración de la alimentación o medicamentos a través de la sonda, es necesario controlar de cerca la velocidad y el volumen administrado. Se debe evitar administrar el alimento o los medicamentos demasiado rápidamente para prevenir la obstrucción o la aspiración.
  • Prevención de la obstrucción: Para prevenir la obstrucción de la sonda, se debe evitar la administración de alimentos o medicamentos espesos o que contengan partículas grandes. Es fundamental triturar completamente los medicamentos y diluirlos con agua antes de administrarlos.

¿Qué enfermedades requieren alimentación enteral?

¿Qué enfermedades requieren alimentación enteral?

La alimentación enteral es necesaria en diversas enfermedades que afectan al sistema digestivo. Algunas de estas patologías incluyen síndromes de malabsorción, enfermedad inflamatoria intestinal, pancreatitis, fístulas pancreáticas, fístulas enterocutáneas, fístulas esofágicas, fístulas externas, fístulas biliares, síndrome de intestino corto, cáncer del tracto digestivo, insuficiencia hepática y achalasia.

En el caso de los síndromes de malabsorción, como la enfermedad celíaca o la enfermedad de Crohn, la alimentación enteral permite administrar los nutrientes necesarios de manera adecuada, ya que la absorción de los alimentos está comprometida. Además, en enfermedades inflamatorias intestinales como la colitis ulcerosa o la enfermedad de Crohn, la alimentación enteral puede ayudar a controlar los síntomas y promover la cicatrización de las lesiones.

En pacientes con pancreatitis, fístulas pancreáticas o fístulas biliares, la alimentación enteral permite descansar el páncreas y el sistema digestivo, evitando la estimulación excesiva y favoreciendo la recuperación. En casos de síndrome de intestino corto, donde se ha reducido la longitud del intestino debido a cirugías o enfermedades, la alimentación enteral es esencial para asegurar el aporte de nutrientes necesarios.

En el caso de cáncer del tracto digestivo, la alimentación enteral puede ser necesaria cuando hay obstrucciones o dificultades para la ingesta oral. Además, en casos de insuficiencia hepática, la alimentación enteral ayuda a mantener un adecuado estado nutricional y a prevenir complicaciones.